Archive for 01/29/2011


La Adoración comúnmente tiene como significado: devoción, honor y alabanza hacia alguna deidad indicada, en este caso obviamente, Dios. Un verdadero adorador empieza con una consciencia abrumadora, de humildad y santidad de Dios.

Genesis 18: 27

~Abraham confiesa que no era más que polvo y cenizas ante Dios.

Job 42: 5-6

Job dijo: “Me arrepiento en ceniza” cuando tuvo la visión real de Dios.

¿Cómo podemos cultivar un corazón para la adoración? Haciendo a Dios el centro de nuestros pensamientos. Adorar es un desbordamiento de una mente renovada por la verdad de Dios. Debemos centrar toda nuestra atención a Él.

Centrar nuestros pensamientos en Dios comienza con lo que me gusta llamar descubrimiento. Es decir, cuando descubrimos una gran verdad respecto de Dios, comenzamos a meditar sobre esa verdad hasta que cautiva toda nuestra capacidad pensante. Esa a su vez nos conducirá a la adoración.
A veces no será una cuestión de descubrir algo nuevo. Quizá sabemos una verdad pero la olvidamos. O tal vez todavía la recordamos, pero ahora la vemos más claramente o desde una perspectiva diferente.

Dios no quiere una parte de tu vida. Pide todo tu corazón, toda tu alma, toda tu mente, y todas tus fuerzas. A Dios no le interesan los compromisos a medias, la obediencia parcial y las sobras de tu tiempo y dinero. Quiere tu devoción plena, no pedacitos de tu vida.

Una mujer samaritana en cierta ocasión discutió con Jesús acerca del mejor tiempo, lugar y estilo de adoración. Jesús le contestó que esos aspectos eran irrelevantes. El lugar de adoración no es tan importante como por qué adoramos y cuánto de nuestro ser le ofrecemos a Dios cuando lo hacemos. Hay una manera de adorar, buena o mala.

Cuando Jesús dijo: «Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma» quería decir que la adoración debe ser auténtica y sentida, de corazón. No se trata sólo de decir las palabras correctas; debes creer en lo que dices. ¡La alabanza que no brota del corazón no es alabanza! No sirve de nada, es un insulto a Dios. Cuando adoramos, él mira más allá de nuestras palabras, observando la actitud de nuestro corazón. La Escritura afirma:

1Samuel 16:7

La gente se fija en las apariencias, pero yo, (el Señor) me fijo en el corazón.

Hebreos 12:28

Adoremos a Dios como a Él le agrade.

Muchas personas confunden las emociones conmovedoras producidas por la música con las estimuladas por el Espíritu, pero no son iguales. La verdadera adoración ocurre cuando nuestro espíritu responde a Dios, no a una melodía. En realidad, algunas canciones sentimentales e introspectivas entorpecen la adoración porque de concentrarnos en Dios, pasamos a enfocarnos en nuestros sentimientos. Cuando adoramos, el factor de mayor distracción somos nosotros mismos: nuestros intereses y preocupaciones acerca de la impresión que damos.

La palabra de Dios afirma: «Les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios» Romanos 12:1. ¿Por qué quiere Dios tu cuerpo? ¿Por qué no dice «ofrezcan su espíritu?». Porque sin el cuerpo no podemos hacer nada en este planeta. En la eternidad recibiremos un cuerpo nuevo, mejorado, actualizado, pero mientras estemos en la tierra, Dios dice: «¡Dame todo lo que tengas!». Él solamente está siendo práctico en cuanto a la adoración. La verdadera adoración se arraiga en la Palabra.

Una adoración con entrega, llegará un momento donde no podrás contener la presencia de Dios y tendrás que caer de rodillas postrado ante su majestad. Te amo Dios, te adoro de corazón, en espirítu y en verdad, tu eres mi motivo para seguir.


Sin duda alguna no se puede negar de que Jesús murió de una forma despiadada donde la cruz tenía por significado tortura, verguenza, sufrimiento, rechazo, dolor y mucho más según los mismos romanos. Y Jesús experimentaba estas cosas mientras el pueblo se burlaba de Él.

Jesús fue muy popular en sus tres años de ministerio a tal extremo que los judíos pensaban que iva a establecer su propio gobierno. Y los líderes religiosos eran bien celosos con el trabajo de Jesús en la cual siempre intentaban humillarlo, hasta llevarlo a la cruz en donde murió por tí y por mí. Pero sabemos que Jesús resucitó al tercer día para darnos vida y vida en abundancia, obteniendo el resultado de una victoria.

Éste es el momento para reflexionar:

  • ¿Estas agradecido cada minuto de tu vida por lo que tienes?
  • ¿Es Jesús un mero recuerdo o vives para Él ?
  • ¿Que ejemplo das a los demás?
  • ¿Crees que eres salvo o no?

Jesús nos da dos alternativas: seguir sus pasos o perderte. (No hay neutralidad)

Si estas en los pasos del Señor procura seguir en el camino correcto y perfeccionar tus fallas. Pero si estas descarriado Dios te da una oportunidad para arrepentirte de tus pecados. Muchas veces pensamos que Dios es fuerte y no tiene sentimientos, incorrecto. Dios tiene sentimientos, Dios se lamenta y llora por tí cada segundo, cuando estas en el pecado Dios te quiere restaurar.

¿Qué es el arrepentimiento?

El arrepentimiento, es reconocer tu pecado y que haz hecho mal, tomar la decisión de no hacerlo más.

Isaías 53:6

“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en Él el pecado de todos nosotros”.

Definitivamente Cristo murió para que pudieramos vivir. Él pago la deuda con la justicia de Dios, pero también debemos ver que Jesús murió para que murieramos también a nuestro viejo hombre. El Cristianismo no es ir a la Iglesia o cantar cánticos, leer la biblia o orar dos veces al día. El Cristianismo es un estilo de vida en donde decides hacer la voluntad de Dios gratuitamente sin nunca dudarlo. Dios en este momento te ofrece vida nueva. Permite que Dios abra tu corazón, para el te acepte en su reino de gloria.

Un mundo en donde reina la oscuridad y los jevenes se aferran los deseos. Dios quiere jovenes decididos  para su presencia. Dios hizo un sacrificio y debemos estar agradecidos por ese grande amor que tiene para con nosotros.

Dios te bendiga.

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.